Colaboradoras

 

ZURY colaboradora cultivarium

Zury

Me considero una mujer muy bendecida, a lo largo de mi vida he tenido cientos de experiencias, muchas llenas de luz pero también algunas cercanas a la muerte y la oscuridad. Cada una de estas experiencias me han llevado a ser cada vez más fuerte, a confiar cada vez más en mi intuición y a fluir con lo que me dicta el corazón.

Convencida de que es a través de la educación que se puede cambiar el mundo estudié la Licenciatura en Innovaciones Educativas. Algunos años más tarde conocí la Pedagogía Waldorf y me enamoré de esta filosofía que se basa en la educación de cabeza, corazón y manos. Comenzando, primero, con el desarrollo personal y espiritual del adulto quien lo transmitirá a los niños.

Después de encontrar mi trabajo ideal como maestra de jardín de niños en una escuelita Waldorf escondida en la selva, como en los cuentos de hadas, apareció el hombre de mis sueños y del fruto de este amor han llegado dos rayitos de sol a iluminar aún más nuestras vidas. Ahora vivo entre México e Italia y me dedico al cien por ciento a mi familia.

Por otro lado, uno de mis hobbies siempre ha sido cocinar. Creo que el cocinar es como la alquimia, mezclar ingredientes para transformarlos en “oro”. Siempre me ha interesado el comercio justo, la sustentabilidad y la alimentación sana, pero ahora como madre responsable de la salud de mis hijos estoy mucho más atenta a lo que pongo en mi mesa. Me gusta leer e investigar sobre alimentación, por ese motivo evito los alimentos procesados y trato, en la medida de lo posible, de utilizar productos frescos, locales, orgánicos, de la estación, en pocas palabras alimentos buenos, justos, limpios y sanos. En esta búsqueda he iniciado yo misma a sembrar y a cultivar mis propias verduras, espero poco a poco irles contando sobre eso también.

Hoy estoy feliz de poder colaborar con Annabelle, amiga de toda la vida, con quien tengo el recuerdo de estar jugando de niñas a preparar comida para nuestras hermanas, haciéndonos mascarillas con cáscaras de fruta y sanándonos con plantitas del jardín. Y con quien, ahora, comparto la visión de Cultivarium de nutrir el cuerpo y el espíritu, de crecer, compartir y crear comunidad a través de este espacio.